martes, 23 de junio de 2009

Vuelve el Dream Team


“El tiempo es ese juez supremo que da y quita razones, y pone a cada uno en su sitio” decía el sin par periodista José María García. Si mi querido lector se da un paseo por este mi blog allá por octubre de 2008 leerá “ad pedem literae” lo siguiente: “Si el de Santpedor es capaz de transmitir a sus muchachos la visión que él mismo tenía sobre el terreno de juego y éstos entienden su concepto del fútbol, este equipo, que cuenta además con jugadores de indiscutible calidad y categoría, va a ser francamente imparable en esta competencia recién iniciada. Tiempo al tiempo”

Se podía decir más alto, pero no más claro. Y sin llamarme Rappel. El FC Barcelona ha carburado, pero bien. El Barça de Guardiola lo ha redondeado. Me atrevería a decir que lo ha bordado. Ha pulverizado registros, pese a quien pese. No era difícil el vaticinio. Cuando las cosas se hacen bien, los resultados al final cantan y dejan las cosas donde tienen que estar. Yo, que quieren que les diga, me alegro. Ha ganado Laporta. Ha ganado Guardiola. Los culés, contentos. El barcelonismo, eufórico.Pero ante todo, ha ganado el deporte rey, el fútbol.

Veremos lo que pasa la temporada que viene. La cosa promete. Por una lado, un Barça que se ha puesto el listón muy alto con unas cifras de record y con tres títulos en la buchaca. Por otro, un Madrid con un nuevo proyecto realizado, una vez más, a golpe de talonario y que puede volver a caer en los errores del pasado: muchos nombres, pero pocos hombres. Ya veremos, dijo un ciego…

lunes, 22 de junio de 2009

Las cabezonadas de Belloch


Desde hace unos días las excavadoras han vuelto a hacer aparición sobre la lámina de agua de nuestro Padre Ebro.Yo, ciertamente, cruzando el Puente de Piedra “me descompongo”, que decimos en Aragón. Un riñón y parte del otro nos está costando a los zaragozanos la cabezonada de este buen señor empeñado en dejar atrás una legislatura que pasará a la historia por lindeces como su crucifijo en el Salón de Plenos, los barcos del Ebro, la calle de Monseñor Escrivá (“habrá una calle con consenso o sin él”-apuntaba el exministro en su día) y la perla del tranvía.Y todo esto desde el partido del talante. Sí, sí, de los del capullo en la mano, aunque parezca mentira. Y no se engañen. Si los populares le arrebatan el bastón de mando en 2011 el dichoso tranvía se lo comerán los de la gaviota con patatas, pero los barcos, por su inviabilidad económico-financiera durarán menos que un caramelo en la puerta de un colegio. Tiempo al tiempo. ¡Que por mucho que se empeñe el de la Soriano, este río no es navegable, coño! Y no lo digo yo. Buena cuenta de ello dieron ya nuestros antepasados maños.Y este, dale que te pego. Que dicho sea de paso, de leyes sabrá, pero de navegación, un cero a la izquierda.

En tiempos de crisis, Sr. Alcalde, menos barcos y mas austeridad y seriedad. Con todos mis respetos, esto es tomarle el pelo al ciudadano, que año sí, año también, ve como se incrementa sin piedad la carga impositiva, mientras sus dirigentes dilapidan con alegría y soltura sus contribuciones en forma de tasas a las arcas municipales, que, dicho sea de paso, no son pocas. Y aquí no pasa nada. Claro, las urnas colocarán a cada uno en sus sitio, dicen algunos, pero hasta que llegue eso, casi nada lo del ojo…

Y al tranvía, algún día de estos le dedicaremos capítulo especial. Mientras se proyecta la obra, recortes en el mantenimiento de TUZSA y autobuses del año la pera que se caen a pedazos (más viejos que mi Nissan Sunny), poco dignos de una ciudad que parece tiene que ser escaparate nacional y mundial. Prepárense en cuanto llegue el calor a ver autobuses con calentones y los portones del motor abiertos. Los aires acondicionados, de risa. ¿Se han parado a escuchar los frenos? Una penica, oigan. Pero eso sí, vamos tener un tranvía que va ser la leche. Que Dios(o el que sea) nos pille confesados.